Dos productos
pensados para el primero en levantarse y el último en
acostarse.
La crema REBY nació hace diez años de una antigua receta
de la abuela. A principios de siglo nuestros abuelos,
cuando se les agrietaba la piel en los pies, las manos
y los labios se aplicaban un ungüento a base de aceite
de oliva y zumo de limón que con esmero y sabiduría batían
hasta obtener una sustancia omogénea. De ahí nace una
crema análoga enriquecida con principios activos naturales
que hacen de esta crema un remedio infalible para toda
la piel de nuestro cuerpo.
Nace para combatir las grietas de los talones pero se
puede aplicar en los labios, las manos, zonas del rostro
enrojecidas y en todos los casos de agresión de la piel
por parte de agentes externos tipo picaduras de insectos,
quemaduras solares, etc. Delicada mientras hidrata la
piel, la tonifica, manteniéndola suave durante mucho tiempo.
El aceite de Brotes de Trigo es la fuerza idratante
por su analogía con nuestro colesterol epidérmico.
El aceite esencial de limón es la parte astringente
mientras la vitamina E protege de la exposición
a los rayos UVB y el extracto glicólico de Caléndula
es la parte omeopática, con efecto lenitivo y clarecedor.
El aceite esencial de naranja es la fuerza de la
defensa ácida. El aceite esencial de Lemongrass
para concluir, es la fuerza repelente para los insectos
y tonificante para la piel. Todas estas sustancias mezcladas
dan a la CREMA REBY una fuerza en los resultados sorprendente.
IMPORTANTE: La CREMA REBY tiene que aplicarse todas las
noches en las zonas que interesen con un leve masaje.
El tarrito de la CREMA REBY tiene que estar en la mesilla
de noche y cada día cuando haya acabado cualquier actividad
aplíquese la CREMA REBY en las zonas donde lo necesite.
El producto se presenta en tarrito de 50 ml. tarro de
250 ml. tarro de
500 ml. sobres de 3 ml.
